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VI Monitor Anual Adecco de Ocupación

En los últimos doce meses el número de ocupados en nuestro país ha aumentado en 478.800 personas (+2,5%) y con este suman dieciocho los trimestres consecutivos con incremento interanual del empleo. La cantidad de ocupados de nacionalidad española ha crecido un 2,1% (357.500 nuevos empleos) mientras que la de inmigrantes lo ha hecho un 5,7% (121.300 trabajos). Es decir, 1 de cada 4 nuevos empleos creados en los últimos 12 meses ha sido para inmigrantes.

POR RRHH Digital, 16:08 - 29 de Noviembre del 2018
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El mercado laboral español está próximo a cumplir su quinto año consecutivo con aumento del empleo. Es por ello que,  The Adecco Group, líder mundial en la gestión de recursos humanos, en colaboración con los investigadores de Barceló y Asociados, ha elaborado el VI Monitor Anual Adecco de Ocupación: un detallado análisis de la evolución del empleo según la ocupación en España[1].

El fin de este Monitor Adecco es analizar los puestos de trabajo que se están creando en nuestro país desde diferentes ángulos sociodemográficos y económicos. En esta primera entrega se analiza el perfil demográfico de los nuevos ocupados en España: sexo, comunidad autónoma, edad, nacionalidad y nivel de formación alcanzado.

Por último, en aquellos puntos en los que sea relevante la información, estableceremos una comparativa entre los datos de 2018 con los de 2008 –año en que comenzó la crisis económica en nuestro país- para comprender mejor el impacto que ésta ha dejado en la ocupación española y si es muy diferente el empleo que se está creando ahora con respecto al que se creaba entonces, justo antes de la recesión o cuál ha sido su evolución en la última década.

Distribución geográfica del empleo en España 

Según los últimos datos oficiales, el número de ocupados en España alcanza actualmente los 19,5 millones, el número más alto en diez años. En el último año[2], el número de ocupados en nuestro país ha aumentado en 478.800 personas, lo que supone un incremento interanual de un 2,5%. Con éste, suman 18 los trimestres consecutivos con crecimiento interanual del empleo, hecho que no se registraba desde junio de 2008.

El empleo ha crecido en todas las comunidades autónomas españolas excepto Asturias (-0,9%). Las autonomías que proporcionalmente más han incrementado sus respectivos colectivos de ocupados han sido Canarias (+6,3% interanual), Baleares (+6,1%), La Rioja (+5,9%) y Extremadura (+5,3%). Un año atrás creaban empleo 13 de las 17 autonomías.

En términos absolutos, Andalucía y Cataluña son las dos autonomías donde mayor cantidad de puestos de trabajo se han creado, con 80.400 en el primer caso y 77.300 en el segundo (+2,7% interanual y 2,3% del total, respectivamente, que equivalen a su vez al 16,8% y 16,1% del total de empleos creados).

Si a esos empleos sumamos los 54.100 creados en Canarias (+6,3% ya visto; un 11,3% del total) y los 49.300 nuevos puestos de la Comunidad de Madrid (+1,7%; 10,3% del total), tenemos que más de la mitad (54,5%) de los nuevos puestos de trabajo creados en los últimos doce meses corresponden a alguna de estas cuatro regiones. 

  • Comparativa 2018-2008

Comparando la distribución geográfica del empleo del tercer trimestre de 2018 con la de 2008, se observa que 10 autonomías mantienen su participación en la ocupación total con ligeros cambios. Las excepciones positivas son Baleares, Canarias y Andalucía, que ganan 6 décimas en los dos primeros casos y 3 décimas en el andaluz, hasta el 3,2%, 4,7% y el 15,6%, respectivamente.

Esto se compensa principalmente con la menor participación en el empleo de Galicia, Asturias y el País Vasco, que ceden 3 décimas en cada uno de los tres casos, hasta, respectivamente, 5,6%, 2% y 4,7%.

Empleo por nacionalidad

Mientras el número total de ocupados ha tenido un incremento interanual de un 2,5%, la cantidad de ocupados de nacionalidad española ha avanzado un 2,1%. En cambio, el número de ocupados inmigrantes ha mejorado un 5,7% (el año pasado ya creció un 4,9%). Los inmigrantes han captado 1 de cada 4 nuevos puestos de trabajo: 121.300 empleos frente a los 357.500 puestos que han beneficiado a personas de nacionalidad española.

Sin embargo, no todos los grupos de inmigrantes han corrido exactamente la misma suerte. El número de personas ocupadas procedentes de otros países de la UE se ha incrementado un 1,2% (10.000 nuevos empleos) al mismo tiempo que el de aquellas originarias de terceros países lo ha hecho de forma más marcada, un 8,8% (111.400 empleos ganados), invirtiéndose la tendencia del año anterior. En otras palabras, en el último año, de cada 100 nuevos empleos, los ciudadanos españoles han recibido 75, mientras que los inmigrantes procedentes de otros países de la UE recibieron 2 y los inmigrantes de terceros países los restantes 23.

Los 19,5 millones de ocupados que hay ahora en España se corresponden con 17,3 millones de ocupados de nacionalidad española y 2,2 millones de extranjeros. Este último grupo se compone de 850.300 personas procedentes de otros países de la UE y de 1,4 millones de inmigrantes de otros lugares del mundo.

Los datos de ocupados de nacionalidad española incluyen a aquellas personas con doble nacionalidad (en la gran mayoría de los casos, personas de origen latinoamericano). Si se desglosan ambos colectivos se obtiene una perspectiva diferente que sugiere un aumento aún más veloz en el número de ocupados inmigrantes.

El número de ocupados con doble nacionalidad prácticamente no ha dejado de crecer a lo largo de la crisis (aunque sí moderó su avance en 2012 y 2013). Eso se explica porque el paso del tiempo permite a los inmigrantes solicitar la nacionalidad española. En los últimos doce meses, los ocupados con doble nacionalidad han aumentado un 15% (equivalente a 83.300 personas), por lo que ahora suman 637.000 personas. 

En general, el aumento de ocupados con doble nacionalidad surge de inmigrantes que han obtenido la ciudadanía española. Así, aún sin cambiar de empleo, dejan de incluirse entre los inmigrantes.

Si se unen en un mismo grupo las personas con doble nacionalidad y los inmigrantes, se obtiene que la cantidad de ocupados inmigrantes “en sentido amplio” (doble nacionalidad + inmigrantes) ha aumentado un 7,7% en los últimos doce meses (204.600 empleos). Por su parte, la cantidad de ocupados exclusivamente con ciudadanía española ha crecido un 1,7% (274.200 plazas). Desde esta perspectiva puede decirse que los extranjeros han captado un 43% de los nuevos empleos.

Los inmigrantes equivalen al 11,4% del total de ocupados, la mayor proporción en cinco años. No obstante, si incluimos en ese grupo a las personas ocupadas con doble nacionalidad, obtenemos que el total de extranjeros equivale al 14,7% de las personas que trabajan en España, la mayor proporción en 10 años y apenas dos décimas por debajo del máximo alcanzado en 2008 (14,9%). 

  • Nacionalidad y comunidad autónoma

El caso general, en el que se incluyen 13 autonomías, es el incremento simultáneo del número de ocupados españoles e inmigrantes. Dos regiones (Cantabria y La Región de Murcia) exhiben un incremento en el empleo de españoles al mismo tiempo que cae la ocupación de inmigrantes.

ocupados españoles. Y finalmente, Asturias es la única comunidad que presenta un descenso en la ocupación de ambos colectivos[1].

Las regiones donde más ha aumentado el número de trabajadores inmigrantes son, un año más, Cataluña y la Comunidad de Madrid, con un incremento interanual de 26.500 personas (+6%) y 25.100 (+6,3%), respectivamente. Les siguen Baleares (14.100; +10,7%) y Canarias (12.600; +8,4%). Sin embargo, el mayor incremento porcentual en el empleo de extranjeros se alcanza en Extremadura (+85,2%, 6.900 inmigrantes más, que es más llamativo aún por el descenso de un 12% el año pasado).

Las únicas tres comunidades que muestran retrocesos en la ocupación de extranjeros son los casos ya citados de Cantabria (-4,7% interanual), Andalucía (-7,6%) y Murcia (-10,4%).

Baleares y Canarias son las comunidades con mayor participación de trabajadores procedentes del exterior, con un 23,4% y un 17,9% del total de ocupados, respectivamente. Les sigue Madrid, con un 14,3% (que avanza varias posiciones este año). Las proporciones más bajas de ocupados inmigrantes se encuentran en Asturias (3,7%), Extremadura (3,9%) y Galicia (4,2%).

Canarias (+2,4 puntos porcentuales) y Extremadura (dos décimas más) son las únicas autonomías en las que la proporción de inmigrantes es mayor ahora que hace una década.

Empleo por sexo y autonomía

De los 19,5 millones de ocupados que hay ahora mismo en España (concretamente 19.528.000 personas), 10,7 millones son hombres y 8,9 millones son mujeres.  A diferencia de lo que ocurría hace un año, la creación de empleo ha sido equilibrada entre ambos sexos. Ellos han captado 241.900 empleos (+2,3% interanual y un 50,5% del total) mientras que ellas lo han hecho con 236.900 puestos (+2,7%, un 49,5% del total del empleo creado).

Aunque en proporciones variables, trece comunidades autónomas han imitado el patrón general, con creación de empleo para hombres y mujeres. Los casos más equilibrados son los de Castilla-La Mancha (el 49,2% de los nuevos empleos han sido para los varones y el 50,8% para las mujeres, lo que implica cerca de 12.500 empleos para cada sexo) y La Rioja (49,3% y 50,6%, respectivamente; 3.800 puestos por sexo).

Entre las autonomías que han creado empleo para ambos sexos, los dos casos extremos son Aragón y Murcia. En el caso aragonés, el 87,9% de los nuevos empleos se ha asignado a personas de sexo femenino (8.700 plazas; +3,5%), en tanto que el restante 12,1% fue a manos de varones (1.200 empleos; +0,4%). En cambio, en la Región de Murcia, 3 de cada 4 nuevos puestos de trabajo han beneficiado a varones (9.600 empleos; +2,9%), quedando solo el 23,8% para mujeres (3.000 puestos; +1,2%).

Asturias sobresale por presentar la mayor destrucción de empleo femenino (pérdida de 4.600 empleos; -2,4%), que ha sido parcialmente compensada con la incorporación de 1.100 varones al empleo (+0,5%). Por su parte, la región más hostil para el empleo de varones ha sido Navarra, donde se han suprimido 2.900 empleos de ese sexo (-1,9%), que sin embargo han sido más que compensados por la contratación neta de 7.800 mujeres (+6,4%).

 

El mayor incremento interanual del empleo masculino se ha registrado en Cantabria (+7,2%), Extremadura (+6,9%) y La Rioja (+5,3%). Canarias encabeza la incorporación de mujeres al empleo (+10,3% interanual), seguida por Baleares (+8,4%) y La Rioja (+6,5%).

Castilla-La Mancha (59,3%) y Extremadura (58,7%) son las dos autonomías en las que el empleo de varones tiene un mayor peso en la ocupación total. Por el contrario, las comunidades donde las mujeres reciben una mayor porción del empleo total son Madrid (47,9%) y Asturias (47,8%).

  • Comparativa 2018-2008

Cuando se compara el número de ocupados actual con el del año 2008 se encuentra una pérdida acumulada del empleo del 5% en España, que se amplía hasta el 10% en el caso del empleo masculino pero que es un incremento del 1,7% en el femenino.

Baleares y Canarias son las únicas autonomías que presentan ahora un nivel de empleo superior al de 2008 (+15,6% en el caso balear y +8,1% en el canario). Ambas son las únicas también que presentan mayor empleo que en 2008 para ambos sexos: en Baleares +8,3% los varones y +24,8% las mujeres y en Canarias +1,1% y +17,6%, respectivamente.

Once autonomías exhiben ahora un mayor número de mujeres ocupadas que en 2008. Por el contrario, Asturias (-8,6%) y Galicia (-3,1%) son las regiones que están más lejos de recuperar el nivel de empleo femenino de antes de la crisis.

Empleo por sexo y edad

Tal como ocurría hace un año, la creación de empleo es generalizada, beneficiando tanto a hombres como a mujeres, y tanto a jóvenes como a adultos. Específicamente, el número de ocupados de 25 y más años ha aumentado en 436.100 personas (+2,4%) en tanto que el de jóvenes (menores de 25) con empleo ha crecido en 42.700 (+4,1% interanual). En otras palabras, 1 de cada 11 nuevos empleos en este año ha ido para jóvenes cuando un año atrás eran 1 de cada 4.

Si vemos estos datos desglosados por sexos, se ha producido una dinámica similar, con crecimiento en la ocupación de ambos grupos de edad. En el caso de las personas de 25 y más años (nos referiremos a ellos como empleo adulto), el incremento interanual del empleo ha sido del 2,7% en el caso femenino (224.000 plazas) y del 2,2% en el masculino (212.300 nuevos empleos).

Entre los jóvenes, el aumento de la contratación ha sido más marcado para los varones, con un crecimiento interanual del 5,4% (29.600 empleos) y de un 2,7% para ellas (12.900).

En 10 autonomías se ha registrado una evolución similar a la nacional, con crecimiento en el empleo de ambos grupos de edad. La Rioja (29,3% de crecimiento interanual en el empleo juvenil y +4,8% en el adulto) y Baleares (+16,3% y +5,3%, respectivamente) muestran los incrementos más marcados.

Asturias ha sido la única región con destrucción de empleo para ambas franjas de edad. La pérdida de empleo ha sido del 9,7% para los jóvenes y de un 0,6% para los adultos.

En las restantes seis autonomías, ha habido una pérdida de empleo juvenil que ha sido más que compensada por la creación de puestos de trabajo para mayores de 25 años. Entre ellas destacan Castilla-La Mancha (caída de un 8% interanual en el empleo de jóvenes y aumento de un 3,9% en el de adultos) y la Región de Murcia (descenso de un 5,9% en el número de jóvenes con empleo y crecimiento de un 2,7% en el de adultos ocupados).

Es decir que los datos por autonomía presentan una gran heterogeneidad, en especial en lo referido a la evolución del empleo juvenil, ya que oscila entre el +29,3% de La Rioja y el -9,7% asturiano. 

  • Edad, sexo y comunidad autónoma 

Si a estas variables añadimos la del sexo, la diversidad de situaciones es más amplia, ya que solo nueve autonomías replican el caso general (aumento del empleo en ambos grupos de edad para ambos sexos).

En el caso de los varones de menos de 25 años, trece comunidades autónomas han aumentado el empleo. La Rioja (+32,3% interanual), Cataluña (+17,8%) y Cantabria (+13,5%) son las que lo han hecho en mayor medida. Por el motivo contrario destacan Navarra (con un -19,8%), Castilla-La Mancha (-9,8%) y Asturias (-5,6%).

Catorce han sido las autonomías que han incrementado la contratación de personas de sexo masculino de 25 y más años de edad. Los mayores crecimientos se han registrado en Extremadura (+7,2% interanual), Cantabria (+7%) y La Rioja (+4,1%). Las tres con mayores saldos negativos han sido el País Vasco (-0,5%), Navarra (-0,4%) y Aragón (-0,2%).

El colectivo de mujeres ocupadas de menos de 25 años muestra una amplia disparidad entre las diferentes regiones españolas. Entre las ocho autonomías donde ha crecido, se observan incrementos muy altos en Navarra (+47,4% interanual), La Rioja (+25,9%) y Baleares (+20,8%). Al mismo tiempo, se han encontrado caídas en el empleo femenino juvenil muy significativas, como las de Galicia, Aragón (-18,4% en ambos casos) y Extremadura (-17,6%).

En el caso de las personas de 25 y más años de edad de sexo femenino, son quince las autonomías en las que su ocupación se ha incrementado. Canarias (+10,4% interanual), Baleares (+7,5%) y La Rioja (+5,5%) alcanzan los resultados más favorables. Las dos únicas regiones que han visto caer el empleo de mujeres adultas son Asturias (-2%) y Cantabria (-1,3%).

La ocupación según el nivel de formación

Podemos establecer cuatro grandes categorías en los niveles formativos de nuestro país: 1) Primaria (que incluye a quienes han acabado o no esta etapa educativa además del pequeño número de personas sin escolarizar que existen); 2) Primera etapa de educación secundaria; 3) Segunda etapa de formación secundaria (incluyendo también Formación Profesional) y 4) Superior (incluye a quienes hayan completado todo o una parte de un grado universitario, además de a quienes tengan maestrías y/o doctorados).

En los últimos doce meses, ha crecido el número de ocupados de los tres niveles formativos superiores, mientras que se ha reducido el de aquellos con educación primaria. Concretamente, han sido contratadas 77.700 personas con primera etapa de secundaria (+1,5%), 144.100 personas con segunda etapa de secundaria (+3,1%) y otras 275.700 con formación superior (+3,4%). Esas contrataciones han sido parcialmente neutralizadas por el despido de 18.700 personas con educación primaria (-1,6%).

Desde este ángulo, los 19,5 millones de ocupados se desagregan en 1,1 millones con educación primaria, 5,3 millones con la primera etapa de la secundaria, 4,7 millones con segunda etapa de formación secundaria y 8,4 millones con formación superior.

  • Comparativa 2018-2008

La importancia capital de la educación como medio de maximizar las oportunidades de empleo queda ratificada cuando se comparan los datos del tercer trimestre de 2008 con los del mismo período de 2018: a lo largo de la crisis, solo ha aumentado el número de personas trabajando con educación superior, mientras ha caído el de trabajadores con menores niveles de formación.  

En efecto, a lo largo de los últimos diez años, la cantidad de ocupados con formación superior ha crecido en 1,4 millones de personas (+20,1%), mientras que la de aquellos con educación primaria se ha reducido en 1,8 millones (-61,9%), la de quienes cuentan con la primera etapa de secundaria se ha reducido en 276.400 personas (-5%) y la de los que tienen la segunda etapa de formación secundaria lo ha hecho en 307.200 (-6,1%).

Esto ha significado un importante cambio en la composición del colectivo de ocupados según el nivel de formación alcanzado. La participación en el empleo de quienes tienen educación primaria se ha reducido a menos de la mitad, pasando de un 14,5% en 2008 hasta un 5,8% ahora (-8,7 puntos porcentuales). Ese espacio ha sido ocupado en su práctica totalidad por personas con formación superior, que en 2008 disponían del 33,9% de los empleos y ahora concentran el 42,9% (+9 p.p.). Las dos categorías intermedias han tenido variaciones mínimas.

  • Formación y comunidad autónoma

Baleares es la única región con creación de empleo en los cuatro niveles formativos en este año. Sólo seis autonomías han replicado el modelo general, con caída de empleo entre las personas con 

educación primaria e incremento en las restantes tres categorías: Andalucía, Canarias, Castilla-La Mancha, Cataluña, La Región de Murcia y La Rioja.

En todo caso, los datos ratifican la importancia clave de la formación a la hora encontrar empleo: el número de ocupados con formación superior ha tenido un incremento interanual en 15 de las 17 comunidades (todas salvo Extremadura y el País Vasco). En cambio, el de aquellos con educación primaria sólo ha crecido en siete.

Ahora, el grupo de personas ocupadas con formación superior tiene sus incrementos más amplios en Castilla-La Mancha (+8,7% interanual), Baleares, Canarias (+7% en ambos casos) y Aragón (+5,8%). Este colectivo solo ha reducido sus puestos de trabajo, como acabamos de decir, en las regiones de Extremadura (-3,3%) y el País Vasco (-0,6%).  

Más heterogéneas resultan las variaciones en las restantes categorías. Por ejemplo, las personas con hasta la segunda etapa de la educación secundaria han visto aumentados sus puestos de trabajo un 20% interanual en Extremadura, un 14,3% en Cantabria y un 11,1% en Galicia, pero al mismo tiempo han perdido un 4,8% en Asturias y un 4,6% en la Comunidad de Madrid.

Más dispares aún son los resultados para el colectivo de personas con educación primaria. Mientras en Navarra han aumentado sus puestos de trabajo en un 47,4% interanual y un 42% en Extremadura, en La Rioja han perdido el 20% y en Cantabria el 14,5%. 

  • Comparativa 2018-2008

Los datos autonómicos sí muestran una tendencia similar cuando se comparan los datos de 2008 con los de 2018. En todas ellas ha aumentado el espacio ocupado por las personas con formación superior, al tiempo que se ha retraído el del grupo con educación primaria.

Con excepción de Baleares, Castilla-La Mancha y Extremadura, en todas las autonomías el grupo más importante de ocupados es el de quienes cuentan con educación superior. El País Vasco, Madrid, y ahora Navarra y Asturias, sobresalen por ser las únicas en las que este grupo supone ahora más del 50% de la ocupación: 55,2%, 52,3%, 50,8% y 50,6%, respectivamente. El caso opuesto lo representan Baleares (32,2%) y Extremadura (32,5%), que son las únicas regiones en las que el grupo de mayor formación ocupa menos de una tercera parte del total de puestos de trabajo.

Murcia y Canarias destacan por ser las únicas autonomías en las que las personas con educación primaria ocupan una mayor proporción de los puestos de trabajo, con, respectivamente, 9% y 8,7% del total


[1] En todos los datos de comunidades autónomas, entre los españoles se incluyen las personas con doble nacionalidad; no están disponibles los datos desglosados.


[1] Toma como referencia los datos de la Encuesta de Población Activa (última entrega disponible al tercer  trimestre de 2018).

[2] Hacemos referencia a los últimos doce meses, desde el tercer trimestre de 2018 al tercer trimestre de 2017.

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