TAMAÑO DE LA LETRA 
Maximizar Fuente Minimizar Fuente
Ana Martín López, B2B Marketing Manager Southern Europe en FREE NOW
El trabajo híbrido ya no es de modernos
POR Ana Martín López, B2B Marketing Manager Southern Europe en FREE NOW, 00:01 - 26 de Mayo del 2022
El trabajo híbrido ya no es de modernos

Antes de que pasáramos dos años con la cara cubierta por una mascarilla, lo común era el trabajo presencial al 100%. Sólo unas pocas empresas que ofrecían un par de días de Home Office eran consideradas muy avanzadas, punteras… Pero es que ese concepto de teletrabajo o trabajo híbrido ya no es moderno. Es lo normal.

Y todos los que aún sigan usando expresiones como “el nuevo entorno híbrido”, “las nuevas fórmulas de trabajo” o cualquier sintagma similar debe saber que ya se ha quedado anticuado. Y es que esto ha ido mucho más rápido de lo que hemos sido capaces de asimilar.

El modelo mixto presencial - remoto es la actualidad. Todas aquellas empresas que aún no se han enterado están en grave peligro de perder su valor más cotizado. Sus empleados y empleadas encontrarán, antes o después, una compañía que haya entendido esto mucho antes… y, obviamente, migrarán allá donde se les permita una mayor flexibilidad que, como ya se ha demostrado, no merma en los resultados del trabajo diario.

Y no sólo eso, es más que probable que, las empresas que ya han entendido esto, hayan aprendido muchísimas cosas nuevas y se hayan dado cuenta de que lo que antes “retenía” el talento ha caducado, y que es necesario buscar nuevas fórmulas.

Pero… antes de avanzar… ¿es correcto “retener” a alguien? Veamos algunas de las definiciones que encontramos  en el diccionario de la RAE si buscamos esta palabra:

  1. Impedir que algo salga, se mueva, se elimine o desaparezca.
  2. Reprimir o contener un sentimiento, deseo, pasión.
  3. Imponer prisión preventiva, arrestar

¿De verdad es esto lo que se quiere hacer con los empleados? Quizá sea el establecimiento de este concepto como punto de partida, es el que no nos permite avanzar hacia lo que deberíamos llamar “enamorar”, “cautivar”... Sí, cautivar. Los empleados somos los primeros clientes que las compañías deben cuidar; conseguir que nos quedemos porque queremos hacerlo, no porque nos “retengan” ya sea un salario o una antigüedad… sino porque nos fidelicen con políticas, medidas y beneficios acordes a las necesidades actuales, a la posibilidad de conciliar con la vida personal, a entender el propósito por el que se trabaja.

El sentirse parte del grupo, el tomar un café con colegas de la oficina  o aclarar cualquier malentendido sigue siendo mucho más fácil y eficiente cuando se hace cara a cara, mirándonos a los ojos. Las personas somos seres sociales, necesitamos contacto… por lo que la semi presencialidad se hace necesaria. Ahora toca buscar medidas que hagan que los equipos vuelvan desde la convicción y no desde la obligación.

Fijar reuniones semanales en las que se produzca el reencuentro periódico entre los compañeros y compañeras, organizar un desayuno informal un día a la semana o implementar medidas que reduzcan los tiempos de traslados entre el domicilio y el centro de trabajo pueden ser iniciativas muy apreciadas por los equipos.

En los últimos tiempos, hemos vivido la comodidad de desempeñar la actividad profesional sin tener que trasladarte, tomar 2 autobuses o conducir media hora cada día en un atasco. Hemos sido más conscientes aún del tiempo que invertimos en lo que los anglosajones llaman “conmute” y que, obviamente, se resta de nuestras vidas personales. Por ello, la implantación de beneficios sociales que mejoren este aspecto puede impactar de forma muy positiva en el bienestar y en la fidelización de los empleados. Un presupuesto de movilidad que amortigüe esos tiempos de traslados, la inversión en combustible y las emisiones de CO2 con las que las compañías están altamente comprometidas, que los equipos puedan emplear en servicios de taxi o micromovilidad eléctrica como bicis, coches compartidos, patinetes o motos. 

Todos aquellos beneficios que resulten en un mejor aprovechamiento del tiempo del tiempo, además,  repercutirán en una mejor conciliación de la vida familiar. Reducir las horas invertidas cada día en ir y volver del trabajo puede permitir incluso, a largo plazo, una mejor incorporación a la vida laboral de personas con cargas familiares que tienen que asumir la reducción de sus jornadas (o directamente renunciar a ellas). Por otro lado, no se trata simplemente de una cuestión de tiempo material, sino de facilitar el acceso a diferentes medios de transporte como pueden ser coches compartidos, a los que, quizá, de otra manera, muchas personas no podrían acceder. 

Como decíamos al principio, el trabajo híbrido ya está inventado y no es que haya llegado para quedarse… Es que ya lleva con nosotros un tiempo. 

Dos años después nos hemos quitado las mascarillas (al menos de momento) y hemos vuelto a vernos las caras…

Dos años después las empresas deben volver a poner el foco en el valor humano y buscar nuevas fórmulas para seguir siendo… modernas.

*Si te ha resultado interesante este artículo, te animamos a seguirnos en TWITTER y a suscribirte a nuestra NEWSLETTER DIARIA.

RRHHDigital

ENVÍE SU COMENTARIO
coffee break
Lo más leído
Los lectores Opinan

¿Cuál es el formato ideal para trabajar en julio y agosto
Trabajo 100% presencial sin reducciones
Jornada intensiva presencial
Jornada intensiva con flexibilidad
Teletrabajo total
rrhhdigital-blanco
RRHH Digital
El periódico online de recursos humanos y empleo
Otros periódicos del Grupo Ediciones Digitales Siglo 21
Secciones
Contacto

Aviso Legal
© CopyRight 2022 RRHHDigital