Rumbo al liderazgo
Rumbo al liderazgo

AUTOR

José Manuel Pérez, CEO de SPINYOURTALENT

04:15 - 10 de Enero del 2022

El 17 de marzo de 1968 el periódico británico Sunday Times convocaba una regata que nunca se había hecho, la “Golden Globe”. El trofeo lo ganaría la primera persona que completara la vuelta al mundo en barco, sin asistencia, sin paradas y en solitario. Había un segundo premio consistente en cinco mil libras para el más rápido (los competidores podían salir en distintas fechas).

Finalmente, fueron nueve los participantes, pero centrémonos en tres:

  • Empecemos por Sir Robin Knox-Johnston, el primero en llegar y único en acabar la regata. Recibió tanto el Globo de Oro como el premio en metálico y fue nombrado Sir en 1995 por este hecho y por sus posteriores contribuciones a la navegación y sociedad británicas.
  • El segundo, Bernard Moitessier, partió dos meses más tarde que Knox-Johnston pero iba mucho más rápido. Cuando estaba cerca de rebasarlo, dejó en shock a la organización y a los medios que seguían la regata al comunicar que no la acabaría, que no le interesaban los premios y que quería seguir su viaje en una segunda vuelta al mundo sin paradas, de la que hizo otros dos tercios, estableciendo un nuevo record de navegación. Finalmente, se detuvo en Tahití donde escribió un libro y se convirtió en un mito para los navegantes.
  • El tercero, Donald Crowhurst, no llegó a realizar el recorrido, se mantuvo en una posición indeterminada en el océano Atlántico evitando llegar al Sur donde los vientos del Oeste, conocidos como los Rugientes Cuarenta hacen que la navegación sea peligrosa. No se sabe con seguridad si fue la falta de preparación de su barco o su falta de experiencia, seguramente las dos cosas, las que le hicieron estar escondido, enviando mensajes con falsas posiciones de su barco y llevando dos diarios de abordo, uno con las posiciones reales y otro con las falsas que iba comunicando a la organización de la carrera. En la última comunicación por radio, le informaron que de seguir a la velocidad que indicaba, iba a ser el ganador del premio en metálico y que le estaban organizando una gran recepción en el puerto. También le dijeron que habían observado algunas incongruencias en su travesía y que la revisarían en detalle. Su trimarán fue finalmente descubierto abandonado en mitad del océano con una confusa nota de suicidio. Se supone que saltó por la borda.

Capitán

Los directivos y directivas de las organizaciones somos como esos navegantes en solitario, cuanto más asciendes en tu carrera profesional, más críticas serán tus decisiones y más solo te sentirás a la hora de tomarlas, sobre todo cuando haya que elegir la solución menos mala.

Pero ¿qué tipo de directivo o directiva eres tú?

Un Knox-Johnston que cumple de principio a fin con la misión, supera todas las adversidades y gana tanto reputación como el premio.

Un Moitessier que se salta las reglas, no le importa lo que otros digan, persigue lo que le hace feliz, bate el record de larga distancia en solitario sin asistencia y queda como un mito para todos los navegantes románticos.

Un Donald Crowhurst que está decidido a cumplir con sus objetivos pero que cuando no puede llevarlos a cabo en mitad del recorrido, esconde sus fracasos, finge que está avanzando, hasta que la realidad se impone. No soporta la presión y produce un mal mayor.

Yo pienso que todos los directivos tenemos parte de los tres, la clave está en qué proporción.

Si en un entorno empresarial queremos ser en mayor medida como el primero con un poco del segundo y nada del tercero, ¿qué tenemos que hacer? ¿Cómo nos preparamos para cuando lleguemos a esas responsabilidades?

Pues lo primero es ser conscientes de que para llegar a participar en una vuelta al mundo, sin paradas, en solitario, es decir, para llegar a tener una gran responsabilidad en una empresa, debemos tener mucha experiencia previa navegando, conocer bien los barcos y su manejo y haber experimentado distintas situaciones, desde la plácida navegación con viento a favor hasta navegar con vientos de 40 nudos y olas de seis metros.

Las personas responsables de empresas, departamentos y miembros de comités de dirección son navegantes de grandes océanos. Manejan barcos más pequeños o más grandes, pero todos van a tener que superar retos en relación a su eslora.

Por eso es fundamental que las empresas inviertan de forma continua en desarrollar a las personas que manejan equipos desde los primeros puestos de supervisores, jefes de equipo, etc., hasta los puestos de dirección general, para que se puedan enfrentar a estos retos

Y muchas empresas ya lo hacen, y muchas personas que no consiguen el desarrollo en su empresa, lo obtienen haciendo cursos o MBA’s que incluyen sesiones de habilidades gerenciales y liderazgo. Pero, después de tantos años como director de Personas de empresas internacionales, estoy convencido de que hay que ir más allá de este tipo de sesiones. Tienen que dejar de ser conceptuales y teóricas para orientarse hacia la acción, a la experiencia. Las personas con responsabilidades de equipos tienen que trasladarse a entornos distintos donde puedan entender y practicar lo que sabemos de liderazgo y gestión.

Porque la única forma de entrenarse en liderar es liderando, y si estamos entrenando, mejor hacerlo en un sitio donde sintamos claramente los errores que cometamos sin afectar a nuestra empresa y a su cuenta de pérdidas y ganancias.

Vela

¿Imagináis un sitio donde se puede entrenar muy bien el liderazgo? Sí, eso es, en un barco. Siendo el capitán o capitana de un barco real, nada de metáforas, y haciendo una travesía real, nada de teórica. ¡Ojo! No confundir con yincanas náuticas, hay que acompañarse de un experto en liderazgo y gestión de equipos con experiencia personal en entornos empresariales altamente demandantes.

¿Qué objetivo tienes en la travesía, adónde vamos? ¿Cómo seleccionas a las personas que te acompañan? ¿Cómo coordinas todas las tareas? ¿Cómo manejas el buen desempeño de algunas personas y el bajo rendimiento de otras?  ¿Cómo comunicas las malas noticias? ¿Cómo resuelves los conflictos? Cuando tú y tu equipo fracaséis en algún momento concreto ¿cómo recuperas la motivación del equipo? ¿En cuánto tiempo volvéis a estar al cien por cien de energía para seguir navegando? Si tu equipo es junior, ¿debes ser más directivo o delegar más? ¿En qué situaciones tienes que meterte en el detalle del trabajo de una persona que es experta?, etc.

Son las mismas preguntas que se hace cualquier persona que maneja un equipo. Quizás las tuyas sean distintas, tengas otras prioridades, pero de eso se trata: de conocer y practicar en vivo lo que te hará subir el nivel de tu actual desempeño como gestor/gestora de equipos, lo que redundará positivamente en el rendimiento de tu equipo y te preparará para que algún día lleves a cabo el reto de dar la vuelta al mundo, sin paradas y en solitario, si te lo propones. Lo que siga después, es cosa tuya.

Si quieres más información, escríbeme a josemanuel@spinyourtalent.com o entra en SpinYourTalent.

www.spinyourtalent.com

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